Agradecida

Me siento tan agradecida por las situaciones y personas con quienes me encuentro en el camino cada día, que me entregan sus sonrisas, sus abrazos, su arte, su confianza, su cariño, su paciencia, su amor. A pesar del trampolín que sigue siendo mi vida, del ir y venir de todos los días, hoy me he sentido más cuidada, mimada y amada que nunca y siento que tengo tanto que devolverle al universo. Hoy he sentido un llamado desde el fondo de mi corazón y sé que es el momento de dar un nuevo gran paso para ser una mejor persona. Gracias universo, gracias madre tierra, gracias padre sol, gracias hermosa luna por seguir brillando desde adentro para guiar mi camino.

mujer-dibujo-soplo-energia

Anuncios

Bendita Libertad

Esta noche es la luna llena de Capricornio, el signo bajo el que nací y, tal vez por eso, recién hoy siento que cierro otro ciclo en mi vida. Hace exactamente un mes que dejé de trabajar en una asociación educativa que, inevitablemente, se convirtió en una corporación y dónde ya iba a cumplir 7 años, wow! Nunca creí que duraría tanto tiempo trabajando en el mismo lugar, afortunadamente nada es para siempre. Hoy he salido a caminar agradecida por el maravilloso sol de invierno, he salido a contarle que a partir de ahora puedo ser y hacer todo lo que siempre he querido en la vida, como estudiar pintura, conocer París, enseñar en la universidad, estudiar piano, escribir cuentos, ser fotógrafa, mesera, trapecista, irme a vivir al campo, dedicarme por entero al arte como herramienta de transformación social, etcétera, etcétera, etcétera.

Después de tanto fantasear, me he sentado en una banca bajo la sombra de un árbol, mirando como todo se movía alrededor con gran velocidad, un señor cerraba un negocio por su celular y otro caminaba apurado avisando a alguien que ya llegaba. “¿Y yo?” -me preguntaba- por primera vez en mucho tiempo no tengo a dónde ir, nadie me espera. Así que he sentido el llamado de un roble viejo que estaba frente a mí y que me invitaba a observar como caían la hojas de sus ramas, sin prisa y sin ansia, me he permitido contemplar esa hermosa danza, he sentido al sol abrazar mis hombros y un viento fresco hacerme cosquillas en los pies. Esa sensación ha sido increíble, has sido tú la que has venido a verme hoy, yo lo sé, y espero que te quedes para siempre como mi fiel compañera, bienvenida otra vez a mi vida: bendita libertad.

libertad

Con los brazos abiertos

Como todos los fines de semana, la vida nos regala la maravillosa oportunidad de ver la puesta de sol. Durante una hora Joaquín y yo nos sentamos a ver como el sol desciende lentamente, jugando con los colores del atardecer, haciendo del cielo un hermoso lienzo que cobra vida por si mismo. Mientras eso ocurre, conversamos, bromeamos y Joaquín se pregunta si el sol se mojará al caer sobre el mar. Luego él solito se responde diciendo que, seguramente, mañana el sol se sacudirá el agua con ayuda de sus rayos y así volverá a estar sequito.

Entre tanto, muchas personas se acercan a fotografiar el sunset, asombrados, maravillados, como si se tratara de un milagro y pienso: efectivamente es un milagro, pero que a veces no tomamos en cuenta porque pasa a diario. A diario como el amanecer, como la mirada entusiasmada de nuestros hijos porque acaban de descubrir algo nuevo, a diario como el abrazo de las personas que amamos, como las risas de nuestros mejores amigos o como las llamadas de mamá, como cuando suena en el reproductor esa hermosa canción, a diario como nuestra propia respiración.

Si algo he aprendido en este 2013 es a reconocerme en esas pequeñas cosas, a sentir sin juzgar, a amar y dejarme amar por todo lo que me rodea, a fluir sin esperar. Para llegar a eso tuve que perder a personas que dejaron huellas imborrables en mi vida y estoy aprendiendo a aceptar que su llegada y su partida tienen un sentido en mi historia, que así tenía que ocurrir.

Y es que hasta ahora siempre me había visto como un desastre, como una veleta sin rumbo, siempre buscando. Pero como dice mi amigo Jorge “lejos de la noria de causas y efectos, se tiene el corazón que se trae por defecto” y así de a pocos, por fin he aprendido a enamorarme de mi vida, con mis dudas y ausencias, con mi emoción y deseo, con mis miedos e incertidumbres, pero enamorada al fin y me siento muy agradecida por todo lo que hay y no hay en ella. Siento que por fin encontré el camino de regreso a casa, a mí misma y me siento en paz por eso.

También sé que seguiré buscando y encontrando, y que me volveré a enamorar de otras personas y otros mundos, de otros milagros, de esos que ocurren una sola vez en la vida y de esos que ocurren a diario.

Bienvenido 2014, mi alma, mi corazón y yo te recibimos con los brazos abiertos.

postal de palmeras

Ser luz

Hoy aprendí que uno puede querer “hacer” y “tener” muchas cosas en la vida, pero nada nos dará tanta paz y felicidad como servir a nuestro propósito, aquel para el que hemos sido llamados a “ser”. Como cuando enciendes una vela, pueda que esta derrita la cera y la transforme en otra cosa, pueda que tenga un aroma especial y perfume tu espacio, pero esa vela sólo cobrará un real sentido cuando sirva a su verdadero propósito que es “ser luz”.

vela_morada

Sunday morning

Hoy, Joaquín y yo nos pasamos la mañana construyendo un tren con cajas reciclables y escuchando música. Nos relajamos mucho y a la vez nos conectamos tanto con nuestra fuerza creadora que, lo confieso, fue mejor que hacer yoga. Por la tarde nos encontramos con un gran amigo y su pequeño hijo, y mientras los peques jugaban nos enrollamos en una charla de aquellas, disfrutando de un sabroso emoliente, viajando desde la revolución francesa y el liberalismo, hasta llegar a la nueva revolución marcada por la actitud emprendedora y flexible de la generación actual. Para cerrar la noche, me acurruco con “La flor de mi secreto” una gran película recomendada por mi buen amigo Jael “Excepto beber, qué difícil se me hace todo”. Gracias universo por un día tan simple y tan hermoso al mismo tiempo, ojalá todos los días fueran así de especiales.

Ukelele Song – Francois Peglau

Anny Luna

Amo a mi Joaquinito. Adoro mi malecón y mi bicicleta, me encanta la música y el flan. Me gusta andar sin zapatos, la fotografía, las trufas, el cine y los instrumentos de percusión. Sueño con seguir recorriendo mil lugares en todo el mundo y reencarnarme en algún ser que tenga alas.

Visitantes del blog

  • 47,473 viajeros han pasado por aquí

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.