Noche de luna llena

Hoy me siento feliz y agradecida con el universo por el caos y la luz que hay en mi vida, por la incertidumbre y la calma que al final siempre llega. Por poderme entregarme al dios del amor plenamente y nutrirme de él para seguir entregando más amor. Por los amaneceres en la montaña, los atardeceres sin prisa y las noches bajo las estrellas. Por mis sueños, mis dudas y mis penas. Por el camino recorrido, por mis errores, mis aciertos y mi permanente transformación. Por el corazón y la dulce voz de mi niño. Por haberme descubierto como un ser de cuerpo, alma y emoción. Por la inocencia y nobleza de mis hermanos, por mi alborotada y hermosa familia. Por ser música y ser viento y búsqueda constante. Por el espíritu de la naturaleza que nos regala armonía, vida y perfección. Por ser parte de un todo que nos cobija y nos contiene. Por el amor que siempre nos salva…

ritual-luna-llena

 

Círculo de sonidos sanadores

De pronto sentí que mi cuerpo se desagregaba en mil partículas que caían dentro del tronco de un árbol, caían lentamente danzando entre ellas como un suave remolino. El sonido de las olas me llevó hasta la orilla de una playa, sentí que el sol caía sobre mis ojos, entonces me hice agua y empecé a descender como una luz hacia el fondo del mar.

Con el sonido de los vientos sentí frío e intenté cobijarme entre mis manos. De pronto empecé a sentirme más ligera, al principio era una especie de libélula colorida y sin mucha forma que poco a poco se fue haciendo éter, luego ya era una corriente de viento más que fluía entre enormes montañas. Así llegué hasta un valle muy hermoso y allí me encontró el espíritu de mi papá, otra vez. Sentí una paz infinita y luego muchas ganas de llorar, lloré y lloré y sentí que con cada lágrima mi corazón se purificaba. Entonces vi gente celebrando en la montaña, haciendo una ronda y danzando con tambores, los niños corrían y bailaban, era como una fiesta ritual.

Me quedé abrazada a mi papá contemplando todo aquello, mientras un sonido nos anunciaba que ese tiempo llegaba a su final. Se me hizo muy difícil volver del viaje, yo siento que una parte de mí se quedó para siempre en ese hermoso lugar.

 

chakra del agua

Ser mamá…

Ser madre no es nada fácil, a veces es muy demandante, a veces es agotador, a veces me angustio y siento culpa porque no puedo pasar con mi hijo todo el tiempo que a los dos nos gustaría, a veces me pregunto si lo estoy haciendo bien o si la estoy fregando toda, a veces no tengo todas las respuestas que quisiera. A veces me toca ser maestra y muchas veces me toca aprender tanto de mi hijo, a veces sólo me queda guardar silencio y observar como con el tiempo se va haciendo una persona sensible y maravillosa. A veces me cuesta pero sé que debo dejar que se frustre, que se equivoque, que lo afronte, que descubra, que encuentre dentro de sí mismo, que crezca. Ser madre es la responsabilidad más compleja que he podido y que podré experimentar alguna vez. Y así, con todo, cada vez que miro a mi Joaqui y veo esa chispa en sus ojos, pienso en todo el camino que hemos recorrido juntos y siento que ser madre fue la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Imagen

Anny Luna

Amo a mi Joaquinito. Adoro mi malecón y mi bicicleta, me encanta la música y el flan. Me gusta andar sin zapatos, la fotografía, las trufas, el cine y los instrumentos de percusión. Sueño con seguir recorriendo mil lugares en todo el mundo y reencarnarme en algún ser que tenga alas.

Visitantes del blog

  • 46,817 viajeros han pasado por aquí

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.