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¿Que si fue justa o no la sentencia a Fujimori? Tal vez muchos de nosotros no estemos en la capacidad de afirmarlo o negarlo, tal vez a quienes les corresponde emitir un juicio de valor sobre este tema  son a aquellas personas que tuvieron que vivir en carne propia los abusos cometidos por los grupos paramilitares y las fuerzas armadas, y quienes aún hoy lloran la muerte de un padre, un hermano, un hijo, un ser amado. Tal vez esos veinticinco años a los que finalmente ha sido sentenciado Fujimori no retrocederán la historia para devolverle la vida a los que se fueron (o la razón de vivir a los que se quedaron), pero vaya por dios que era necesario que el responsable asumiera sus errores y horrores, para devolverle la dignidad a quienes tanto lucharon por que se haga justicia y por la memoria y el descanso de quienes ya no están entre nosotros. 

 

 

Y para quienes tienen la memoria frágil y necesiten una ayudita para recordar, aquí algunas de las conclusiones más saltantes de la comisión de la verdad y que fueron consideradas como fundamentos de hecho para la sentencia:
2. La CVR estima que la cifra más probable de víctimas fatales de la violencia es de 69,280 personas.1 Estas cifras superan el número de pérdidas humanas sufridas por el Perú en todas las guerras externas y guerras civiles ocurridas en sus 182 años de vida independiente.

9. La CVR ha constatado que la tragedia que sufrieron las poblaciones del Perú rural, andino y selvático, quechua y asháninka, campesino, pobre y poco educado, no fue sentida ni asumida como propia por el resto del país; ello delata, a juicio de la CVR, el vela-do racismo y las actitudes de desprecio subsistentes en la sociedad peruana a casi dos siglos de nacida la República.

43. La CVR ha constatado que una vez declarado el estado de emergencia en Ayacucho, en octubre de 1981, la intervención del destacamento policial contrainsurgente denominado los sinchis7 hizo crecer las violaciones de los derechos humanos, generó resentimientos y distanció a la policía de la población.

46. La CVR concluye que la lucha contra la subversión reforzó en miembros de la policía prácticas autoritarias y represivas preexistentes. La tortura en interrogatorios y las detenciones indebidas, que habían sido frecuentes en el trato con la delincuencia común, adquirieron un carácter masivo durante la acción contrasubversiva. Además, la CVR ha constatado que las violaciones más graves de los derechos humanos por parte de agentes de la policía fueron: ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada de personas, torturas, tratos crueles, inhumanos o degradantes. La CVR condena particular-mente la práctica extendida de la violencia sexual contra la mujer.

55. La CVR afirma que en ciertos lugares y momentos del conflicto la actuación de miembros de las fuerzas armadas no sólo involucró algunos excesos individuales de oficiales o personal de tropa, sino también prácticas generalizadas y/o sistemáticas de violaciones de los derechos humanos, que constituyen crímenes de lesa humanidad así como transgresiones de normas del Derecho Internacional Humanitario.

168. La CVR considera que una parte esencial del proceso de reparación es la justicia. Ningún camino hacia la reconciliación será transitable si no va acompañado de un ejercicio efectivo de la justicia, tanto en lo que concierne a la reparación de los daños sufri-dos por las víctimas cuanto en lo relativo al justo castigo a los perpetradores y el consiguiente fin de la impunidad. No se puede construir un país éticamente sano y políticamente viable sobre los cimientos de la impunidad.

http://www.cverdad.org.pe/ifinal/conclusiones.php

http://www.pnud.org.pe/yuyanapaq/yuyanapaq.html

Después de tanta expectativa por fin pude ver “La teta asustada”, esta hermosa película que más allá de mostrar de forma cruda y literal lo duro de la guerra del terrorismo (y las f.f.a.a.) , narra lo sucedido con un simbolismo tan melódico que hace que cale aún más hondo la tristeza, el miedo, la indignación pero también el valor, la fuerza y la ternura. Fausta y su mamá cantan su dolor para resignificarlo, cantan todo eso que alan damián quiere que olvidemos que pasó. Pero es una pena por él porque una canción es más poderosa que un libro entero lleno de una historia dolorosa. Para que nunca nos olvidemos, para preservar la memoria, para que no permitamos que vuelva a pasar, para resignificar el dolor, el dolor de nuestra propia sangre, solo hay que ver esta película y no dejar de cantar.
Esta es una de las canciones que aunque no habla precisamente de la guerra sí habla de la música y es una de las más dulces que escuché hasta ahora, la que acompaña mi recuerdo de esta bella obra de arte.
Dicen en mi pueblo que los músicos
hacen un contrato con una sirena
si quieren saber cuanto tiempo durará
durará el contrato con esa sirena
de un campo oscuro tienen que coger
un puñado de quinua para la sirena
y así la sirena se quede contando
dice la sirena que cada grano
significa un año…
Cuando la sirena termine de contar
se lo lleva al hombre y le suelta al mar.
 Pero mi madre dice, dice, dice
que la quinua difícil de contar es
y la sirena se cansa de contar
y así el hombre para siempre
ya se queda con el don…
 Magaly Solier
Warmi
 
 
 

 

Omar Camino

 El gobierno del Presidente Alan García acaba de rechazar una donación de 2 millones de dólares hecha por el gobierno alemán para que se construya en Lima un Museo de la Memoria que nos recuerde los 20 años de violencia política sufrida por todos los peruanos.

 

Señor García, tiene Ud. razón: No necesitamos un museo de la memoria, no necesitamos recordar a nuestros muertos, para qué vamos a recordar a los que ya se fueron, a los que no hemos vuelto a ver. Demás esta poner el dedo en la llaga, sacar a la luz una vez más la barbarie, en fin, golpear otra vez al niño antes abusado.

Lo que necesitamos, Sr. García, es un museo para los muertos en vida, lo que necesitamos es enterarnos por fin de que palacio y congreso, por ejemplo, son museos vivientes de una especie con el corazón extinto, con el amor extinto, con la justicia extinta, con la consecuencia fosilizada, con el pecho en fósil también, igual que la mirada, con capas geológicas sobre una extraña dignidad pre-glaciación. Museos vivientes de los seres que no son ni han sido de tanto andar con los pantalones por los suelos, ya van a ser 2 siglos.

Y hay que ir a visitarlos con curiosidad de escolares para aprender desde nuestro niño, que hay cosas en extremo vergonzosas, que hay gente que no es gente por más que lo parezca, por más que hable y haga cuentas, para saber que hay seres con la ternura momificada y la razón trepanada.

El presidente dice que el informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación ha exagerado, que no representa el sentir de los peruanos. ¿Ha exagerado en las cifras, señor García? ¿No son 69 mil sino 25 mil los desaparecidos? ¿No son 25 mil sino 10 mil? ¿No son 10 mil sino 100? 100 pobrecitos peruanitos caídos en la guerra. ¿Qué hacemos con esos 100, señor García? Nada ¿no? Total, son 100 nomás.

Los de la CVR ¿Exageraron al describir las causas de la guerra? Claro que sí exageraron, las causas de la violencia política no son de ninguna manera nuestra indiferencia, nuestro gobierno de injusticia eterna, nuestro racismo, nuestra desigualdad enorme, astronómica. ¡No lo son!

Y en las recomendaciones, los de la CVR también han exagerado, porque qué es eso de andar sugiriendo derechos fundamentales para todos los peruanos a diestra y siniestra, como si el no proveerlos fuera a ocasionar algún desastre, algún resentimiento, alguna protesta. ¡Qué tremenda exageración!

Señor García, hemos exagerado. Uno murió, un sólo niño muere cada año, de indolencia, de olvido, de corrupción. Ese niño que muere siempre antes de ser un jovencito es el verdadero Perú.

Es curioso pero por alguna razón cada cierto tiempo -con mucha frecuencia en los ultimos años-  mi vida da una vuelta de 179 grados… y esta vez no podia ser diferente. Este año empieza con un marcado cambio de rumbo, en verdad sin un rumbo fijo, y eso es lo que siempre me ha gustado de la vida, pero un cambio al fin. Renuncias que abren un abanico de nuevas y mejores posibilidades por donde se mire, mudanzas que esperan ser llevadas a cabo a más tardar a mediados de año, inicio de proyectos personales (Jael olvidé decirte que necesito que me prestes 1000 dolares y te los devuelvo en un par de meses), sueños y más sueños esperando hacerse realidad en este tiempo que se aproxima. Muchas cosas ya están cambiando y seguirán cambiando para bien, tiene que ser así, no puedo esperar menos de la vida. Después de haberme quemado las pestañas tantos años, de haberme partido el lomo trabajando, de haber ido siempre en busca de mis sueños, después de nueve meses de embarazo y de haber traido al mundo un ser lleno de luz, después de haber sobrepasado las mareas y tsunamis del año más dificil de toda mi vida, después de haberle dado la contra a todos con tal de defender lo que creo, no puedo sino esperar cosas grandiosas de la vida, ahora el amor más puro y más sagrado de todos está conmigo y ese amor me acompañará y llenará de luz los caminos que nos toquen recorrer juntos. A mi mejor amigo le pasa algo similar, empieza el año con ganas de darle vuelta a su vida y eso ya está ocurriendo. Y para celebrar estos cambios de rumbo no se nos ocurrió una mejor y más borrachosa idea que hacernos la promesa de conocer veinte nuevos bares este año (es que el Tayta ya nos quedó corto). A ver si logramos cumplir esta promesa, además por supuesto de los sueños que ya tocan hacerse realidad este año. Y si no, también hemos pensado en un creativo y borrachoso castigo. Que la providencia nos ampare querido amigo y que la fuerza de nuestros deseos remueva el universo para que se cumplan todos-todos nuestros sueños. De momento te devuelvo el regalo que me hiciste en nuestra última madrugada de ebriedad baranquina… para este nuevo año que comienza no puedo sino desear que sean muchas madrugadas más, que sean miles de caminatas cantando hasta el amanecer, que sean un monton de vinos, trufas y algarrobinas, que sean cienes y cienes de paseos por el bulevard hasta el malecón con Joaquinito, que sean más y más conversas y cafés al atardecer… y por su puesto, que todos-todos nuestros sueños se cumplan este año en el que nuestras vidas ya empezaron a cambiar.

 

“Las amarguras no son amargas, cuando las canta Chavela Vargas y las escribe un tal José Alfredo”

 

Por el dia que llegaste a mi vida,
Paloma Querida, me puse a brindar,
Y al sentirme un poquito tomado
Pensando en tus labios, me dio por cantar

Me senti superior a cualquiera
Y un puño de estrellas te quise bajar
Y al mirar que ninguna alcanzaba,
me dio tanta rabia, que quise llorar

Yo no se lo que valga mi vida,
Pero yo te la quiero entregar;
Yo no se si tu amor la reciba,
Pero yo te la vengo a dejar

Me encontraste en un negro camino,
Como un peregrino, sin rumbo ni fé,
Y la luz de tus ojos divinos
Cambiaron mis penas por dicha y placer

Desde entonces yo siento quererte
Con todas las fuerzas que el alma me da;
Desde entonces, paloma querida
Mi pecho ha cambiado por un palomar

Yo no se lo que valga mi vida,
Pero yo te la quiero entregar;
Yo no se si tu amor la reciba,
Pero yo te la vengo a dejar.

 

 

A mis veintiocho…

Los cumpleaños solo valen la pena celebrarlos cuando puedes hacerlo junto a las personas que son imprescindibles en tu vida, las personas que siempre te han acompañado desde donde están y a las que extrañas aún cuando ves todos los días. Sólo para no perder la costumbre, este año celebré por adelantado mis veintiocho el sábado que pasó en mi Tayta querido. Un año más de sueños cumplidos, de batallas perdidas y batallas ganadas, de amor derrochado, de ganas de no seguir creciendo y ganas de seguir soñando. Ese día estuvieron mis mejores amigos conmigo y creo que ese es el mejor regalo que una puede recibir en su cumpleaños, además de la guitarra, las canciones, el vino, las risas y la levedad que uno siente después de unas cuantas algarrobinas y cocas sours. Este último mes he tenido la oportunidad de pasar mucho tiempo al lado de las personas que más quiero y que considero mi familia por todo lo que nos ha tocado compartir en esta vida y eso me hace muy feliz. Quisiera poder tener una casa inmensa y una vez al año juntar a todos mis más grandes amigos para celebrar juntos un año más de vida compartida. Hoy cumplo veintiocho primaveras y quiero celebrarlos dando gracias por mis grandes amigos,  mi familia.  Gracias Jael por el hermoso paseo en el bulevard el domingo en la tarde, por los brindis, por los secretos, las puteadas, los abrazos, por decirme las cosas como son aún cuando no las quiera escuchar. Gracias Monincito por haberte quedado toda la semana en casa y por adorar tanto a mi gordo, gracias por haber estado siempre en los momentos más importantes de mi vida por haber sido el primero en recibir en brazos a mi Joaquín cuando llegó a este mundo. Gracias Fiduccia por haberme acompañado todo este año y haber estado siempre tan cerca, por tu cariño, por los cafés, las conversas, los consejos, las caminatas, por engreir tanto a mi chanchito. Gracias Hevicha de mi alma por todo lo que compartimos este año, por el cariño, la emoción, el impulso, la esperanza, por ser como mi hermana y cuidarme tanto en nuestros viajes. Gracias Coralí preciosa por tus palabras, tu sabiduría, tu serenidad, gracias por la bella Daniela que este año nos juntó a todos en la mejor babytómbola de todas. Gracias Chatina de mi corazón por tantos instantes de sueños y nostalgia, por tu inocencia, tu complicidad, por tus fotografías hermosas, por tus sonrisas y porque sabes ir en busca de tus sueños. Gracias Bárbara querida por ser mi maestra, mi compañera, y mi gran amiga, gracias por tus historias, por tu bondad, por tu apoyo, por tu nobleza y por haber mandado a la mierda lo que tenía que mandarse a la mierda en su hora y en su día. Gracias China, Chata, Yeka y Zuly por estar ahí después de tantos años, por su apoyo, su cariño, por la confianza, la hermosa bienvenida para mi Joaquín y por todo lo compartido este año. Gracias Mena porque sé que siempre estás ahí, por las conversas por teléfono, los chismes,  el humor, las carcajadas, el cariño, aunque viviendo tan cerca mija deberíamos salir más seguido en bici!. Gracias muchacho de mi alma, por haber sido mi fortaleza este año, por las noches frente al mar, por haberme devuelto la fe en el amor y la fe en mi misma. Y gracias Joaquinito de mi vida porque llenaste mis veintisiete del amor y la pureza más grande y más dulce, por todas tus sonrisas al amanecer, por decir “maaa…”, por tu ternura,  por tu fuerza, porque sabes hacerte escuchar y aferrarte a lo que amas, por haber llegado a mi vida para llenarla de amor y completarla.

 

Era Rodolfo el reno!

Si hay una tonadita que me ha venido atormentando este último mes del año es la canción del famoso Rodolfo, la he venido escuchando en el trabajo (trabajo en un nido!) en la combi, en las tiendas, en la calle, en mis pesadillas, la misma tonada no ha dejado de repetirse una y otra vez en mi mente,  y fue la señal de que oh por dios! otra vez es navidad. Nunca he sentido ningún tipo de emoción por la navidad, por el contrario, esta época del año siempre me remite a noches nostálgicas de mi infancia, apagones, ansiedad, mamá atolondrada en la cocina y papá mirando a la nebulosa deseando estar en otra parte, en otro tiempo, seguramente deseando ser niño otra vez junto a su mámá en el campo, ese lugar que siempre añoró. Pero esta navidad, sin duda, es una  navidad distinta, porque ahora mi vida es distinta, ahora Joaquín está en mi vida y extrañamente hay calma mucha calma dentro y fuera de mí, siento la brisa de los vientos de cambio, siento al muchacho de mi alma muy cerca y muy dentro, recibo buenas noticias de fin de año y siento que por fin tengo todo el tiempo del mundo para estar con mi wawita y muchos instantes para ser completamente feliz. Esta navidad hay muchos regalos bajo el árbol y casi todos son para mi Joaquín, así que ahora me emociono como una niña por él y ya no veo las horas de que sean las 12 para abrir juntos los regalos. Mi gordo ha estado enfermito esta última semana y hemos estado juntos jugando todo el día en casa, lo cual sin querer me ha salvado de pisar la calle y encontrarme con el alboroto, el ruido y el corre-corre de la ciudad tan acostumbrado por estas fechas.  Antes de ayer mi chanchito  no podía dormir por el malestar que lo embargaba, así que me puse a cantarle el único villancico que por fuerza me aprendí de memoria de tanto escucharlo “Era Rodolfo el reno, que tenía la nariz roja como la grana…” lo peor de todo es que a mi Joaqui le encanto! así que se lo tuve cantar una y otra vez tooooda la madrugada…  bendito Rodolfo! al final no pude librarme de ti, la próxima navidad te cobraré la revancha.

 

Hay días

Hay días llenos de emoción, otros llenos de tristeza, hay días cansados, hay días colmados de ilusión, hay días con esperanza, hay días maravillosamente dulces en los que puedo entregarle todo mi tiempo a mi niño hermoso, hay días en los que se actualiza y se asoma el dolor escondido y enterrado, hay días llenos de sueños, y hay días como los de hoy, en los que te nostalgio como nunca y pienso que me jugaría el mar, el cielo, mi malecón, mi bicicleta, mi corazón… por  uno de tus abrazos.

 

 

Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.

Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.

Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.

Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.

Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.

Huellas en el cuerpo

Ayer tuve una clase hasta muy tarde, y mientras mi profa que está más loca que una cabra hablaba de la identificación fantasmática y otras cosas, yo me debatía entre soñar con mi gordo que para ese entonces ya debía estar dormidito en su cuna y un texto sobre las cebras. Sabías que cuando una cebra nace poco a poco se van completando las rayas de su cuerpo y los primeros instantes solo puede estar cerca de su mamá, en estos instantes la mamá memoriza las rayas del cuerpo de su cría para poder diferenciarla de las otras cuando toque la hora de juntarse en una manada. Eso quiere decir que no hay dos cebras iguales, y cada una lleva en su cuerpo una especie de código de barras natural y genético. Eso me hizo pensar que a los seres humanos nos pas algo similar no te parece, nosotros también vamos acumulando huellas en el cuerpo, huellas de placer, de dolor, de temor, de olores, de sabores, de sensaciones en fin… nuestro cuerpo entero es en sí mismo una memoria, una memoria que vuelve a cada instante, sobre todo en los más nostálgicos. Llegando a casa encontré a mi gordo ya dormidito en su cuna, tal cual lo había imaginado antes de llegar, y no pude evitar quedarme a su lado para contemplarlo. Luego de un tiempo de quedarme así, descubrí algo maravilloso, descubrí que si me detenía a mirar los detalles de su rostro podía ver a su papá, sus ojos son exactamente iguales a los suyos, su nariz es su nariz, sus labios son exactamente lo mismos labios de su papá. Pero cuando lo miraba solamente sin detenerme en los detalles, si miraba su rostro entero era exactamente igual a mi, es increíble! es increíble como ya desde ahora él lleva nuestras huellas en su rostro, en su mirada, en sus gestos. Luego solo seguí mirándolo, podría haberme quedado así contemplándolo por horas te lo juro, mi niño es tan hermoso, lo amo con todo mi alma.

A veces dudo de tu presencia,
de que me tengas en cuenta.
Entonces se me abre la herida
que me dejó tu partida.

A veces creo que no hay duda
que la distancia nunca dura,
que cuando yo quiera te tengo
y que no darnos es perfecto.

Yo prefiero imaginarte
como el aire que se esconde
tras los árboles de noche.
Imaginarte como antes, amándome
tras los árboles de noche.

A veces creo que te invento
para poder seguir viviendo
aunque sea una quimera,
un tesoro en la encimera.

A veces me subo a la mesa
y me parece una cordillera
alrededor el horizonte
del otro lado la tetera.

Me da vueltas imaginarte
como el aire que se esconde
tras los árboles de noche.
Imaginarte como antes amándome
tras los árboles de noche.

Soy tu cintura, tú mi cuerpo.
Mi deseo está en tu piel.
Quizá parezca una estupidez
imaginar lo que sería
besarte en este instante.

 

 

El fulano y la mengana

 

El fulano piensa siempre en la mengana, la llama en la mañana, en la tarde y a veces en la noche, casi siempre la despierta y siempre se disculpa. La mengana espera siempre la llamada del fulano y cuando el fulano no llama ella lo extraña, entonces le escribe y descubre que no puede sacarse de la cabeza la dulce sonrisa del fulano. Al fulano le gusta sentarse en un parque a leer antes de llegar a su trabajo; a la mengana le gustaría que un día el fulano la llamara y le leyera algunos versos para alegrarle la mañana. A la mengana le gusta caminar, se pasaría horas caminando por el malecón, por el bulevard, por calles escondidas; el fulano se cansa cuando camina, pero él es tan gris que por la mengana camina nomás y no dice que se cansa. El fulano suele mirar a la mengana como un niño que mira un arbolito de navidad, a la mengana le enternece que el fulano la mire de esa manera y quisiera guardar esos instantes para hacerlos eternos en cajas de cristal. Al fulano le gusta mucho estar solo y la mengana le ha dicho que ella también disfruta mucho de su soledad, entonces se buscan para fundir sus soledades en una sola. El fulano siempre le lleva chocolates a la mengana, pero se los come casi todos porque él es más rápido, luego le da besos a la mengana para que ella no se quede sin chocolate. A la mengana le gusta pasear en bicicleta y el fulano le ha dicho que un día la llevará en una bici por el malecón, la mengana se muere de miedo porque imagina que ese día se van a sacar la mugre por distraídos. El fulano y la mengana muy pronto van a escaparse a un lugar fuera de este mundo, porque es menester, porque es la única forma de que por fin haya orden en el universo. El fulano una vez le leyó a la mengana un poema de Benedetti pero se pusieron tristes porque no les gustó el final, entonces la mengana miró al fulano con complicidad  y cometieron letricidio, perdónalos Marito por haber cambiado tu poema, es que aún no era tiempo de que esta historia tuviera un final. 

Hablo de tu infinita soledad
dijo el fulano
quisiera entrar a saco en tu memoria
apoderarme de ella
desmantelarla desmentirla
despojarla de su último reducto

 

tu soledad me abruma me alucina
dijo el fulano con dulzura
quisiera que en las noches me añorara
que me echara de menos
me recibiera a solas

 

pero sucede que
dijo calmosamente la mengana
si tu bendita soledad
se funde con la mía
ya no sabré si soy en vos
o vos terminas siéndome
¿cuál de las dos será
después de todo
mi soledad legítima?

 

Miráronse a los ojos
como si perdonaran
perdonándose

 

adiós
dijo el fulano

y la mengana
adiós

M. Benedetti

 

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