Parece ayer que escuché por primera vez tu llanto, mientras mi emoción que se quedaba sin palabras se desbordaba en lágrimas por un sentimiento que jamás antes había tenido. Por fin puedo ver tu rostro, tus piececitos, tus manitos. “Es un muñequito” decía el doctor y en mis brazos no cabía tanta magia. Desde ese día no me canso de mirarte, de soñar tantas cosas a tu lado, de admirarte, de celebrar cada una de tus conquistas. No hay nada mejor en el día que tu sonrisa al amanecer, ni escena más hermosa en este mundo que verte explorando y comiéndote el mundo, mientras tu voz suavecita va diciendo ma-ma-ma-ma…no hay espacio, ni tiempo en el que prefiera estar sino es a tu lado, mirándote, escuchándote, cantándote, acompañándote mientras descubres tantas cosas. Hoy cumples un año mi Joaquinito hermoso y te haces más grande y fuerte con cada paso que das. Hoy, como el primer día, me llenas de amor el alma y de luz la vida entera.














