Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje sobre un cascaron de nuez… mi corazón de viaje
Estamos por emprender un nuevo viaje, este jueves partimos rumbo a Tarapoto, nos vamos a soplar 24 horas sentadas en el bus! y no es por rimar, pero de solo pensarlo ya me duele el poto!. No sabemos a donde llegaremos, donde dormiremos, que comeremos, no sabemos nada de nada, pero como se lo dije alguna vez a JoseMiguel “en no saber, esta el gusto”. Solo sabemos que de Tarapoto seguimos camino hacia Lamas, luego hacia Yurimaguas, luego en lancha (tras un día de viaje) llegaremos hasta Iquitos, ahí nos internaremos un par de días en Pacaya Samiria y si el cuerpo (y el bolsillo) nos da viajaremos hasta Manaos en la frontera con Brasil. Todos nos dicen que tengamos cuidado, que un viaje así tiene sus peligros, pero la verdad es que me hace mucha ilusión este viaje, mi Hevicha y yo estamos muy emocionadas, ayer fuimos por una nueva mochila viajera, buscamos una que no fuera tan grande ni tan pequeña, que fuera ligera para que el equipaje no lastre nuestras alas. Se que no todos están listos para vernos partir, pero es hora de irse… es la única certeza que guarda mi mi corazón por ahora.

Pacaya Samiria – Iquitos













