…no tengo más que rumbos pa mis zapatos, no tengo más que sueños en los bolsillos.
Esta hermosa canción es de mi querido Omar Camino y, desde que la volví a escuchar en el concierto de la presentación de su disco, no deja de resonar en mí como una suave brisa de nostalgia y esperanza al mismo tiempo… la escribo ahora para dedicársela a mi querida Warmicha porque sé que en estos momentos la necesita más que yo. Gracias Omar por tan hermoso gesto creador y gracias Warmicha, por ser tú, porque sé que vas a renacer y por dejarte querer tanto.
De dónde a dónde me llevarán mis pasos,
en qué posada me ofrecerán abrigo,
no tengo más que rumbos pa mis zapatos,
no tengo más que sueños en los bolsillos.
Voy cantándole a los caminos,
voy aprendiendo los gajes del olvido…
Y conocí el oficio de hacer canciones
diran que desconozco los beneficios.
De poder y de lujos no hay pretensiones,
este, su servidor, prefiere otros vicios.
Voy cantándole a los caminos,
voy aprendiendo los gajes del olvido,
voy sumándome a los paisajes
amando cada piedra en mi destino,
hay noches que a la luna le voy llorando
por ese amor perdido….
Por el mundo me iré… y si lo quiere usted
en la mochila llevo canciones, rimas…
por si las canta, por si las sueña usted.
Cuando la muerte venga estaré esperando
con mi valija llena de los caminos,
no dejarán que cargue con documentos
pero lo recorrido se irá conmigo.
Yo no dejaré testamentos,
cómo legar la risa y la madrugada,
porque lo que he tenido lo tiene el viento,
cómo testar el alma
si todo acaba…
Si al final de este viaje me queda un canto
lo cantaré sonriendo…
Los Caminos. Omar Camino

Lobito hacia tiempo que vivía sin mamá y papá por ello Luna y Sol habían decidido cuidarlo. En las mañanas lobito quedaba con papá Sol y en las tardes y noches con mamá Luna. Durante las mañanas papá Sol, lo despertaba con sus pequeños rayos solares mientras que en la noche mamá Luna subía el nivel de agua del lago para que se refresque con su desayuno en la mañana.
















